Separados y juntos

Somos de Wichita/We are Wichitans
La población mexicoamericana aumentó tanto por la inmigración como por el crecimiento de las familias. Aparecieron los barrios. Entre ellos estaban “El Huarache” (la sandalia), ubicado a lo largo de la calle Mosley, con “El Rock Island” al norte, y “La Topeka”, al oeste de la avenida Topeka. Estas eran áreas modestas situadas entre las vías del tren, los elevadores de granos, los corrales y las pestilentes empacadoras de carne. Sin embargo, estos lugares también ofrecieron algunas buenas oportunidades. Las comunidades que vivían allí se mantuvieron a menudo apartadas y formaron instituciones para apoyarse unos a los otros, desde mutualidades (sociedades de ayuda mutua) hasta clubes deportivos. Las instituciones religiosas, como Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y la Iglesia Bautista Mexicana fueron centros comunitarios.
An oil painting of two railroad bridges coming together with a person fishing in the river below and two men walking the tracks.

Este cuadro, titulado "El empalme", fue pintado en 1932 por el artista local Edmund L. Davinson. Muestra los elevadores de grano y las vías del tren en el norte de Wichita. Cerca hubieran estado los barrios de las famiias hispanas. Cortesía de la colección Edmund L. y Faye Davison, Wichita Art Museum

A group of people posing for a photo
Cortesía de Wichita-Sedgwick County Historical Museum

Los lazos sociales se mantuvieron gracias a organizaciones como las bandas musicales o los equipos deportivos. También se convirtieron en lugares de refugio en los momentos en los que la sociedad en general no acogía a los mexicoamericanos.

A sign on a pole
Cortesía del projecto Somos de Wichita

Frente a las plantas empacadoras a lo largo de la antigua Lawrence Avenue (ahora Broadway) había una serie de restaurantes. Entre ellos estaba el hotel y restaurante El Patio y, junto a él, otro llamado Chata's. Cuando la familia Guzmán decidió vender Chata's, la familia López se hizo cargo y lo renombró Connie's, en honor a su propietaria, Concepción López. López comenzó a hacer comida para las cenas parroquiales. Restaurantes como estos sirvieron a clientes mexicoamericanos, pero también ayudaron a la comunidad anglo a descubrir la comida mexicana.

A close up of a book
Cortesía de Wichita-Sedgwick County Historical Museum

En la década de 1950, la juventud mexicoamericana participó en muchas de las mismas tradiciones que la comunidad en general, incluida la asistencia a la escuela secundaria y la celebración de concursos de belleza. Muchos se esforzaron para tratar de encajar, considerando las tradiciones culturales hispanas como reliquias vergonzosas de sus padres y abuelos.

A group of people posing for a photo
Cortesía del projecto Wichita Rock History

Los jóvenes latinos recibieron con los brazos abiertos el rock and roll de la época. Art Martinez y Mike Jimenez, estudiantes de la preparatoria North, formaron parte del grupo Doug y los Inn-Truders. Por su parte, Dolphie Ybarra de Wellington era parte de los Fantabulous Jaggs, con su copete y todo.

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Cortesía de la Oficina del Censo de los Estados Unidos

Para el censo de 1920, se habían desarrollado grupos de vecindarios mexicoamericanos. Estas familias vivían a lo largo de la calle Mosley en las cercanías de barrios como “El Huarache” y “El Rock Island”.

26 school boys of many different ethnicities pose for a group photo and 1939 Central Intermediate School is written on the bottom of the photo
Cortesía de Wichita-Sedgwick County Historical Museum

En Wichita, las escuelas primarias fueron segregadas. No fue así en las clases de educación media y las preparatorias, como en Central Intermediate School. A diferencia de los afroamericanos, o de latinos que vivían en lugares como Kansas City, no todos los latinos en Wichita fueron a escuelas segregadas. Sin embargo, estos niños sufrieron la presión de encajar y no hablar español.

Cortesía de Anita Mendoza

Las instalaciones deportivas de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro también apoyaron a los equipos deportivos locales, como este equipo de baloncesto de Cudahy.

Él [Martin] se recluyó en el campo para poder aprender inglés porque, ya sabes, ese primer grupo de hermanos solo hablaba español. Así que aquí, en la escuela primaria, se burlaron y se rieron de él. Su maestro le puso un cartel alrededor del cuello que decía “retrasado".

John Ortiz

somos@wichita.edu
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